no es el típico día nostálgico de aquel entonces...
no llovía ahí fuera, y sentía demasiadas cosas a la vez
sabía diferenciar entre el odio, el cariño... y la necesidad
sabía con certeza que lo más importante era hacerte feliz
de cualquier manera posible, cualquiera.
no es el típico día, no...
hoy no te echo de menos, mañana tampoco lo haré
tampoco quiero sentir tus labios rozando mi nuca
mientras escribo una de mis espontáneas historias fugaces
hoy no me apetece echar de menos mi antigua vida de ensueño.
hoy siento una nostalgia distinta, muy peculiar
pienso en ti constantemente... en lo felices que éramos
pienso en las cenas, las comidas... y los besayunos
en tu espalda, en tus ojos... en tu timidez.
en tu preciosa, curiosa y bonita timidez.
recuerdo tu paciencia, las discusiones llenas de risas
nuestro gran vínculo, la química, tus planes de futuro
recuerdo cómo disfrutaba viendo florecer tu ternura con los animales
esa que sólo los elegidos podían tener la suerte de conocer.
recuerdo, recuerdo... y de recuerdos se inunda mi cabeza.
pero recuerdo... y me alegro, he sido más feliz de lo que creía
de lo que merecía... nunca seré tan feliz como en esos años
sin embargo, nunca volveré a ser la misma
el estado de felicidad fue tan especial que estabas tú
recuerdo esos años, y no volvería aunque pudiera...
no tendría sentido repetir el tropiezo...
sólo te recuerdo, sólo nos recuerdo, nada más
demuestro que estoy en proceso de distinción de emociones
no te echo de menos, no nos echo de menos
viviré con mis fantasmas y mis tesoros del pasado día a día
y día a día, recordaré que fui muy feliz...
y que puedo volver a serlo
...y necesito volver a querer
...y volver a confiar.