08 noviembre, 2014

quinta elocuencia tímida

"He sido la persona que más cerca ha estado de ti, la que ha conocido tus demonios, la que los ha creado, y la que los ha hecho desaparecer. No puedo asumir el cambio que has dado.
Eras la mejor persona que había conocido nunca. Eras el tipo que no se encuentra en cualquier lugar... por que tú me encontraste a mí, y apareciste en mi vida sin avisar... y sin avisar te fuiste. Y volviste, y te fuiste, y vuelves... y te vas. Y en cada asalto, lo único que permanece es mi esperanza. Es cierto que no podemos ser la misma persona que fuimos hace cuatro años, que tendemos a progresar... y, con las lecciones que cada error nos ha marcado, no volver a repetirlos. Yo tuve errores contigo, al igual que tú conmigo. Fue todo tan intenso, que me siento culpable de mirarte diferente. ¿Soy el detonante de tu cambio tan radical? Puede ser. Eras la bondad, la humildad y la inocencia personificada. La inteligencia, la paciencia y la prudencia te caracterizaban. Incluso, me atrevería a decir que una de las cosas que más curiosas me pareció de ti, fue la protección que ofreces a la gente que realmente quieres... y a la que la necesita, y no conoces. 
Ponte en mi lugar... Nunca he conocido a nadie como tú. Pareces totalmente de mentira, por que en tu alma no habitaba la maldad... Eras un ángel... Mi casualidad más bonita. ¡Qué suerte la mía! No mereces vivir entre oscuridad, maldad y resentimiento... Los actos que se hacen con lujuria y odio no te merecen. Eres más que eso... Dijimos progresar... no retroceder. 
Y llego siempre a la misma conclusión, como cada vez que te veo o siento que voy a cruzarme contigo, y es que hay algo dentro de ti que todavía se acuerda de mí, y no merece la pena reprimirlo, por experiencia.

El mundo necesita a personas tan especiales como tú.
Y sé, y confío en la idea de que el increíble tipo de hace cuatro años sigue ahí.

Escondido, pero sigue ahí."

1990