06 octubre, 2014

la segunda mariposa

le dije por activa y por pasiva que se marchara de aquí
no quería tener el nudo en la garganta de querer hacer algo, y no hacerlo por inseguridad
y las veces que nos veíamos, me sentía totalmente desarmada, y no era buena señal...
por que significaba que me podía llegar a importar.

una tarde, con cierto disimulo espiré fuertemente al cristal del conductor de mi coche
"9.00 PM, pizza incluida"
tras leer, dejé caer la manga por mi mano y, de una pasada, lo borré
primera marcha y acelerón, no quise tener tiempo para pensar.

primero esa sonrisa tímida,
después... mordedura de un extremo del labio inferior...
por último, la mirada perdida, hacía como que miraba algo con atención
cuando en realidad estaba imaginando lo que me gustaría que pasara.

menudo sofoco en pleno febrero
sabía que algún día tenía que dejar de fingir
pero elegir el día cada vez me resultaba más difícil
viene solo, y sabía que por mucho que me preparara, sería imposible no temblar.

fue entonces cuando dejé de pensar
ese podía ser el momento de cambiar de estación
me había acostumbrado tanto al frío...
que las altas temperaturas hacían que me planteara si realmente valdría la pena.

lo hicieron, vaya si lo hicieron... me planteé la tregua
y dejé que la mariposa demostrara que estoy equivocada, y que el momento es ahora
pero he apretado el gatillo,
no sé si la situación acabará bien o mal, pero acabará diferente... si acaba.



Tabram, M.
Edificio George Yard, Gunthorpe Street.