29 diciembre, 2014

a dos días del fin de año

Mi mente se ha cogido un mes de vacaciones... Esto de ordenar recuerdos y vivencias marcadas a fuego, parece que le ha cansado un poco. Sin embargo, creo que todos necesitamos firmar una tregua con nosotros mismos. Personalmente, no puedo prescindir de esta maldita ataraxia por que me he acostumbrado a vivir con ella... En fin. Hoy no hay cosas bonitas. A 29 de diciembre, pronto se acaba el añete... Y sinceramente, tengo unas ganas inaguantables. Yo, que me hubiera quedado en el 2.010... 

Ayer estuve hablando con una de las personas que más quiero - y más confianza tengo - y surgió el tema de cómo tratar mis fantasmas de hace varios años. Me dijo que recordando, y cargando con la culpa a estas alturas, sólo podía hacerme daño... Y perder el tiempo. No carece de razón. Digamos que mi rencor y arrepentimiento del pasado se han ordenado de tal manera que no me dejan pensar con claridad, y me olvido que no hay solución más que vivir con ello. Y sí, siempre estoy dando clases de moral a los demás con el mismo tema... Sin embargo, se nota de muy lejos que los consejos que le doy a los demás, no me los aplico. No consigo comprender las vueltas que puede llegar a dar la vida... y estoy segura de que todavía tiene que sorprenderme mucho más que ahora. 
Hace casi cinco años hincando los codos para irme limpia del colegio, y ahora, organizando y construyendo un futuro no muy lejano. Antes, amores jóvenes con curiosidad de si ciertos sentimientos y emociones son reales. Experimentando, y experimentando... Enfados de secundaria, y reconciliaciones en los aseos sintiéndonos diferentes... "En clase se van a preguntar dónde estamos, ¿qué decimos cuando nos pillen? No se lo van a creer... Al menos nos van a castigan juntos."

Crecer con alguien que te alimenta el alma con tan sólo mirarte... vale la pena de un futuro.

Debería de ser obligatorio cuidar amistades y amores así. Siempre van a formar parte de nuestro ser, y de nuestra mejor etapa... De momento.

A dos días de fin de año, el 2.014 ha sido un año del que podría haber prescindido perfectamente. Aunque no hay año que por bien no venga... 
Si tuviera que extraer una moraleja, conclusión o resumen de estos 363 dias vividos... Sería esta:

Durará tanto como lo cuides, y lo cuidarás tanto como lo quieras.

¡FELIZ AÑO 2.015, BICHITOS!


A.